Horario: Martes a Domingo 10:00 a 18:00 hrs.
CHALCHIHUITES

Los invitamos a conocer la obra de Javier Marín "Chalchihuites" en el marco de la exposición JAVIER MARÍN CLAROSCURO que se realizará en la Fábrica De San Pedro en Uruapan, Michoacán y se inaugura el día 31 de octubre a las 19:00 hrs.

Especiales
CHALCHIHUITES

PIEZA ESPECIAL


Los invitamos a conocer la obra de Javier Marín "Chalchihuites" en el marco de la exposición JAVIER MARÍN CLAROSCURO que se realizará en la Fábrica De San Pedro en Uruapan, Michoacán y se inaugura el día 31 de octubre a las 19:00 hrs.


La pieza estará por poco tiempo en Clavijero (hasta el 29 de octubre). 


 


Chalchihuites / Obra de Javier Marín


En los dos aros de cinco metros de diámetro formados por fragmentos de cuerpos atados unos a otros, Javier Marín integra con naturalidad su visión del México contemporáneo, el espíritu y la estética prehispánicos a la tradición escultórica y pensamiento occidentales. El horizonte mítico y ritualista de nuestros ancestros está en la intención del artista al referirse, con los trazos generales, a la representación del rostro de Tláloc, deidad del panteón prehispánico; pero la forma de los aros nos remite también a un glifo de fuerte significación en la iconografía mesoamericana. La forma de rodete, o de círculo perforado, corresponde a la del Chalchihuitl (chalchihuite), vocablo náhuatl que significa "piedra preciosa" y, según la investigadora Leticia Staines, representa al agua o a la sangre, si su color es rojo. Dicho elemento tuvo un uso extensivo tanto en el mundo precolombino como en el colonial, según los estudios del investigador Constantino Reyes-Valerio. En ambos mundos, su representación tenía usos ornamentales y mágico-religiosos, ya que la sangre humana era algo precioso. En el primer caso, para garantizar la salida del sol y la continuidad de la vida, y en el segundo, tal y como se lo enseñaron a los “indios”, porque la sangre de Cristo fue derramada para salvar al hombre.



El valor de la sangre para ambas culturas aunque con significados diferentes propició un sincretismo que no sólo decoró diversos templos y conventos durante la Colonia, sino que incluso sustituyó elementos de los escudos franciscanos: las imágenes de las llagas de Cristo por los chalchihuites. Más aún, a éstos se les añadió otro motivo de origen ancestral que era el chorro de sangre. Sin intención alguna de coincidir con dicho símbolo, Javier Marín llega a una imagen similar porque sus aros se completan con una luz rojiza que emana de los mismos rodetes.

Así, los enormes aros de cuerpos troceados y atados el uno al otro buscan en la ciudad nuevos significados. Están ahí para despertar incertidumbre, para hacernos dudar de nosotros mismos, y para que nos reconstruyamos a partir de nuevas premisas, siempre en función de la variable humana.


(Extracto del texto de Aurora Noreña).


La obra “Chalchihuites” se presenta en Clavijero en el marco de la exposición “Claroscuro” de Javier Marín que será inaugurada el 31 de octubre en la Fábrica de San Pedro en Uruapan, Mich.



Centro Cultural Clavijero
Horario:
Martes a Domingo
10:00 a 18:00 hrs.